jueves, 22 de febrero de 2018

NutripsicoLluch: Lo insano de lo muy sano

NutripsicoLluch: Lo insano de lo muy sano: Lo insano de lo muy sano                                         No hay nada más insano que estar obsesionado por lo sano. Cada vez ...

Lo insano de lo muy sano

Lo insano de lo muy sano

                                       
No hay nada más insano que estar obsesionado por lo sano. Cada vez es más la avalancha, principalmente con el boom de las redes sociales y que todo el mundo sabe mucho de todo, en especial en lo que se refiere a alimentación y vida saludable. No hay día que no se lea una noticia nueva,  sobre alimentación y salud,  en la que  no nos digan que alimentos son buenos para no  desarrollar cánceres, obesidad ni enfermedades cardiovasculares, y qué consumir para ser prácticamente eternos.

Pero el problema principal radica en que donde unos dicen una cosa otros la desdicen. Lo que antes era bueno ahora es malísimo, en el nombre de una ciencia sesgada inculcan sus ideas, buscando más que nada el sensacionalismo. Y la cuestión, es que nadie está en posesión de la verdad absoluta. Nos quieren vender ahora, la gran idea, como novedad, de que las comidas preparadas y a la amalgama de productos  procesados que hay en el mercado son insanas. Sí señores, esto está claro, pero no se sabe de ahora, no, hace ya más de 20 años cuando el boom de la Fast Food, cuando se inició la americanización de la comida europea,  y con ello fue cuando empezó a aumentar la obesidad, al menos aquí en España, al dejar el buen hábito de la comida mediterránea por la comida rápida.

Cada vez hay más productos  cubriendo el hueco de mercado, que generan  los abanderados de lo muy sano, (que ya da que pensar) y que  no sean ellos justamente, los que dicen ir en contra de la industria alimentaria, los que al final de la copla estén pagados por ella; para generar productos nuevos(los lights, sin grasas, sin azúcar, los bios…) y traer alimentos de la otra parte del mundo; porque según ellos son buenísimos, a costa de los productos de cercanía.

 En nombre de lo biológico también llamado orgánico, y la sostenibilidad, se están desarrollando cada vez más productos con los cuales se consigue justamente todo lo contrario a un planeta más sostenible, lo que se está consiguiendo es degradarlo  más. Y por otra parte son productos prohibitivos económicamente.

            En este sistema capitalista, se vende la salud, como algo que solo los mejores, los más sanos, la élite son los únicos dignos de tenerla, mientras que el que enferma es una escoria humana de la que hay que deshacerse Así que se pasa de unos extremos a otros sin tener en cuenta los intermedios, algo muy generalizado en la sociedad actual.

 La moralización de la salud de los sano y no sano ha alcanzado cuotas asfixiantesDe forma que el exceso de lo sano está dando lugar a comportamientos insanos: aumentando los trastornos obsesivos,  trastornos de ansiedad generalizada  y depresión, así como la amalgama de trastornos alimentarios. Estar continuamente pendiente de lo que es conveniente o no para nuestra salud, como el  único centro de nuestras vidas conduce, al narcisismo. En este sentido ha ido en aumento, el machacarse en el gimnasio, el culto al cuerpo, la productividad, el desprecio hacia los que no son tan supuestamente sanos como nosotros.

En definitiva, con la promoción de la salud que se hace desde redes sociales y programas televisivos de divulgación de la salud, los extremos están servidos, entre los negligentes con su salud y los excesivamente sanos. Mensaje que confunde seriamente a la mayoría de la población, que ya no sabe  a qué pautas alimentarias y de salud hacer caso, por el sensacionalismo que se está generando.

 

"La placidez del mar nos invita a soñar"




Dra. Mª Teresa Lluch Armell

martes, 23 de enero de 2018

¿Qué comer para disminuir el colesterol sin medicación?


¿Cómo mantener el colesterol a raya? Parte II

Este artículo es la continuación del anterior  que publique sobre el colesterol denominado: “Como podemos mantener el colesterol raya”
http://nutripsicolluch.blogspot.com.es/2017/11/como-podemos-mantener-el-colesterol.html.

Mantener el colesterol dentro de los niveles adecuados y una buena salud en general, requiere una correcta nutrición basada en una alimentación equilibrada, para ello, del total de las kilocalorías consumidas diariamente: el  55%   deben de provenir  de los hidratos de carbono de los cuales solo un 10% o un 5% lo serán azúcares simples (azúcares añadidos, extrínsecos de absorción lenta). Un 30% provendrán de las grasas, de las cuales solo un10% serán saturadas y un 14%  provendrán de las proteínas. Esto en lo que se refiere a los macronutrientes, también es necesario un aporte de fibra  de entre 15 y 20 gramos diarios. La sal es aconsejable que no pase de 5g diarios.  El colesterol no sobrepasará los 300mg diarios. Así lo recomienda la OMS en su publicación “Una Alimentación sana” http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs394/es/.

Con ello quiero llamar la atención sobre el hecho de que se están haciendo afirmaciones en algunos post sobre nutrición, que lo importante para disminuir la hipercolesterolemia es controlar el consumo de azúcares, más que la ingesta de grasas; algo en lo que no estoy nada de acuerdo. Si es verdad que hay que controlar el consumo de azúcares libres ya no sólo en el caso de hipercolesterolemia sino para una alimentación saludable. Pero además hay que hacer atención a la cantidad y tipo de grasas que se consume como ya explique en mi anterior artículo “Como mantener el colesterol a raya” parte I.

También dicen que no es importante la cantidad de colesterol que contengan los alimentos que consumimos y esto tampoco es así, porque sí que es verdad que el colesterol también lo fabricamos nosotros que es el que denominamos colesterol endógeno, pero en el caso de personas con hipercolesterolemia, si además de que no lo metabolizan correctamente añadimos más colesterol de forma exógena, es decir el que se encuentra en los alimentos, empeoraremos la situación.

¿Qué se entiende por homeostasis del colesterol?

Al conjunto de procesos de autorregulación para mantener estables los niveles de colesterol se le denomina “La homeostasis del colesterol”. Esta se logra al equilibrar la síntesis endógena, la absorción intestinal, la secreción de ácidos biliares y colesterol. Es decir, para que se entienda, que el balance total de colesterol depende de la entrada de colesterol tanto el exógeno procedente de la dieta como del endógeno sintetizado por el propio organismo, y ,el que se elimina con la excreción fecal. Luego la regulación intestinal es de interés como diana terapéutica para reducir los niveles del colesterol.
Atendiendo a este punto de la homeostasis, hay alimentos que ayudan a mantenerla y con ello van a ser buenos aliados para mantener los niveles de colesterol en niveles saludables.

¿Qué alimentos son aconsejables para mantener los niveles de colesterol adecuado?

Alimentos ricos en omega tres, inhibidores naturales de la HMG-CoA: esta es una enzima de la que depende la producción del colesterol y es inhibida por los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga conocidos como omega 3.  Por tanto son aconsejables los alimentos ricos en omega tres como son: Pescados azules (sardina, salmón, atún, etc.), algunos mariscos (las gambas, ostras, mejillones), semillas de lino y chia, rábano, alfalfa germinada, algunas legumbres geminadas y en general los aceites de semillas, los frutos secos principalmente las nueces y almendras, entre otros.

Los alimentos que contienen licopeno, también actúan inhibiendo este enzima, entre los que se encuentra por excelencia el tomate, siempre que se consuma seco o cocinado.

Alimentos ricos en estanoles y esteroles: estás sustancias hacen que se produzca una menor absorción de colesterol a nivel intestinal.
 Alimentos que son ricos en estanoles y esteroles son: Vegetales de hojas verdes como la espinaca, acelga, alcachofas, brócoli y frutas como el aguacate.

Alimentos ricos en fibra: como los cereales integrales, legumbres (garbanzos, lentejas, guisantes, garrofón, etc.), frutas (sobre todo la manzana por su alto contenido en pectinas) verduras y hortalizas en general.

Alimentos ricos en antioxidantes del tipo de las antocianinas:
Algunos alimentos que contienen estos compuestos son las frambuesas, las moras, los arándanos, las cerezas y en general los frutos rojos, también la uva negra.

Alimentos ricos en ácidos grasos monoinsaturados:
Por excelencia está el aceite de oliva y también los presenta el aguacate.

Además de cuidar la alimentación hay que hacer ejercicio sobre todo caminar y tratar de no estar demasiado expuestos a estrés.

En la parte III, continuaré con este tema, hablando del uso de las estatinas(fármacos utilizados para disminuir la hipercolesterolemia) y los suplementos nutricionales.


"Nuestros brazos son como ramas de árbol en busca de un cielo" 

Dra.  Mª Teresa lluch Armell

sábado, 23 de diciembre de 2017

¿Cómo sobrevivir a las comilonas Navideñas?


“Las comilonas Navideñas ya han venido  y nadie sabe cómo ha sido”
Bueno ya estamos como todos los años por estas fechas con  comidas por doquier y celebraciones interminables, compromisos sociales de trabajo, familiares, amigos y todos en torno a una mesa llena de comida, como si  en todo el año no comiéramos,  pero con un poco de  estrategia podemos salir airosos de estas fiestas disfrutando y sin almacenar demasiados kilos.
Para ello hay que ser un tanto prudentes y no hacer el equívoco de pensar:
 “Como todo lo que me apetece y después de las Fiestas de Navidad ya hago los buenos propósitos de ponerme a régimen”.
¿Qué podemos hacer?

 

Si somos nosotros los anfitriones de la comida o cena podemos optar por incluir en el menú como entrantes; verduras, hortalizas y frutas que con recetas originales son saciantes, equilibrados y con pocas kilocalorías. Los segundos platos son una buena opción: los asados con pocos condimentos y  aceites, también los alimentos guisados al horno, el típico pavo o el pollo, el cordero sin exceso de ingredientes, cocinados lo más sencillamente posible, se les puede añadir para su cocción caldos de verduras que dan muy buen sabor, también especias y por supuesto el ajo y la cebolla que aportan buenas propiedades nutricionales al plato, así como sabor. Los pescados son una muy buena elección, sobre todo para la cena ya que son de más fácil digestión que las carnes. Así  atún, lubina, merluza o salmón, entre otros, tanto en guiso como asados o al horno, son platos saludables. Los postres lo mejor es recurrir a la piña o frutas tropicales por aquello de que queda más original, pero cualquier fruta es buena, mejor que postres elaborados, luego ya vendrán la variedad de dulces que nos invaden estos días.

En el caso que vayamos a mesa servida, lo primero es no llegar con exceso de apetito, es decir porqué vayamos a hacer una cena copiosa o una comida no se trata de estar todo el día sin comer. Sino acabaremos comiendo bastante más por el apetito acumulado. Por tanto si es el caso de Nochebuena, por ejemplo, durante el día mejor tomar solo ensaladas sencillas, caldos claritos de verduras, verduras asadas o estofadas y frutas.

Hay que procurar no picar en exceso, y tomar más cantidad del plato principal, los dulces tomarlos con mesura y en el caso de las bebidas alcohólicas, si no se evitan, decantarse más por las fermentadas como vinos, cavas, champagne, estos últimos mejor optar por los bruts nature ya que no tienen nada de contenido en azúcares libres. Tratar de  evitar las bebidas alcohólicas destiladas tipo licores, ginebra, ron, etc. Porque además de tener una alta graduación alcohólica con lo cual tenemos más aporte kilocalórico, tienen un alto contenido en azúcares libres. Es importante, comer despacio, masticar y disfrutar de la comida sin engullir, ésto ayuda a comer menos cantidad,  beber agua y tratar de  andar o hacer algo de ejercicio, es un buen aliado para mantener a raya esos kilos.

Entre las fiestas de Navidad,  la de Año Nuevo y Reyes es conveniente al menos hacer un día o dos a base de frutas, verduras, caldos ligeros e infusiones. Los otros días comer de forma equilibrada basada en la dieta mediterránea sin exceso de azúcares añadidos, ni grasas.


Con estos pequeños consejos espero disfrutéis de estas fiestas en buena compañía y en un ambiente distendido y amigable que es muy importante para mantener una buena salud física y psíquica



"¿Por qué no seguir pensando que con amor se puede cambiar el mundo"

FELICES FIESTAS

Dra. Mª Teresa Lluch Armell

martes, 28 de noviembre de 2017

Menos azúcares pero también menos edulcorantes


Los  azúcares añadidos se definen como los azúcares y jarabes que se agregan a los alimentos durante su preparación o elaboración, por ello se presentan principalmente en los alimentos procesados como bollería, salsas, mermeladas, conservas etc. así como en los refrescos y bebidas azucaradas entre otros. La OMS ha diferenciado entre azúcares extrínsecos en los que incluye los azúcares añadidos que he comentado así como los azúcares presentes de forma natural en la miel, los jarabes, los jugos de fruta y los concentrados de jugo de fruta y los intrínsecos que son los que se encuentran en las frutas y las verduras enteras frescas.

¿Hay exceso de azúcares añadidos?

En los últimos años ha habido una batalla campal en contra del consumo de azúcares, no es que sea nada nuevo aunque se quiera convencer de que sí, sencillamente es que se ha polemizado. Son las bebidas refrescantes y azucaradas por excelencia las más problemáticas y aunque desde hace ya tiempo se dijo que no eran adecuadas y que no se debían utilizar en sustitución del agua,  se siguen consumiendo en exceso y cada vez son más las que hay en el mercado y más variopintas. Las de más de moda las llamadas energetizantes que además de una bomba azucarada incluyen una alta concentración de cafeína además de taurina, guaraná etc. El problema más grave es que el tramo de población que más las consumen, son principalmente niños y adolescentes.
El azúcar se ha ido incorporando cada vez a más productos procesados y se han ido aumentando su concentración. Esto ha derivado según últimos estudios a un aumento de obesidad, diabetes tipo II y complicaciones que ello conlleva. Además el azúcar es bastante adictivo.
Con todas estas campañas contra el azúcar que no es que no esté de acuerdo, pero no lo estoy de la forma que se está haciendo porque lo único que se va a conseguir con ello, ya no es solo reducir la cantidad de azúcares añadidos sino además  que se aumente vertiginosamente el uso de edulcorantes artificiales.

¿Cuál es el principal problema?

El principal problema es que el umbral del sabor dulce en la población  ha aumentado por el exceso del mismo en los alimentos, es decir que para que encontremos los alimentos dulces cada vez necesitamos cantidades más altas de azúcares añadidos, debido a que se están utilizando en muchos alimentos de uso diario incluso en la formulación de alimentos salados. Por ello aunque se diga que se va a reducir la concentración de azúcares paulatinamente como se ha propuesto con el acuerdo que se ha establecido  desde Sanidad y el Aecosan con las industrias alimentarias no se dice nada de que esta reducción no se haga añadiendo edulcorantes. Los edulcorantes artificiales aunque son acalóricos siguen manteniendo el umbral del sabor dulce alto y además disminuyen la saciedad al igual que los azúcares añadidos. Además de estar relacionados algunos de ellos con el desarrollo de ciertos tipos de cánceres.

¿Son mejores los edulcorantes que los azúcares?

La verdad es que si la solución va ser sustituir el azúcar por edulcorantes, no sé si va a ser peor el remedio que la enfermedad. Porque todo en su medida está bien, al menos la cantidad de azúcares extrínsecos ya se considera que una medida máxima es el 10% de la ingesta kilocalórica total, se está estudiando desde la OMS el disminuirlo al 5%. Pero me pregunto ¿se sabe La cantidad máxima segura y adecuada para la salud de los distintos tipos de edulcorantes?, creo que de momento no a lo que se refiere en general del total de la amalgama de edulcorantes artificiales que hay en el mercado. Por lo tanto se corre el riesgo de que se empiecen a introducir un porcentaje alto de edulcorantes a medida que se disminuye la concentración  de azúcares.

Esto me recuerda el caso de la mantequilla cuando se empezó a demonizar y se fue sustituyendo por las bien llegadas grasas vegetales (parma y coco) y grasas trans.

¿Cuál es la solución?

La mejor solución es ir reduciendo la cantidad de azúcar añadido pero no a costa de sustituirlo por edulcorantes porque luego tendremos el problema del exceso de edulcorantes.  Si se disminuyen paulatinamente, el umbral de sabor dulce se irá bajando de forma que con menos azúcares añadidos los alimentos nos parecerán igual de dulces.



"La fuerza del agua puede limar las piedras"


Dra. Teresa LLuch Armell

lunes, 13 de noviembre de 2017

¿Cómo podemos mantener el colesterol a raya? Parte I


Primero que nada me gustaría explicar de forma  breve que es el colesterol y para que lo utiliza el organismo, para  que se entienda que el colesterol en sí, no es malo que es lo que parece que se trasmite  a la población, lo es  su exceso sobre todo cuando no están equilibradas  las dos fracciones que se conocen coloquialmente como “colesterol bueno”  HDL (lipoproteínas de alta densidad) y “colesterol malo” LDL (lipoproteínas de baja densidad).  Un símil que me gusta utilizar para que se entienda  que el HDL lo podemos a semejar a un carrito que  se lleva el colesterol de las paredes de los vasos sanguíneos  y el LDL, él que lo deposita aumentando por tanto la capa de ateroma (grasa acumulada en las paredes de las arterias)  y con ello el incremento del riesgo cardiovascular (arterioesclerosis, infartos, accidentes cerebrovasculares etc.).

El colesterol es un tipo de lípido de la familia de los esteroles, que se encuentra en los tejidos corporales y en el plasma sanguíneo, puede ser endógeno , es decir el que fabrica el propio organismo a nivel hepático y exógeno que es el que ingerimos con los alimentos. El colesterol es imprescindible para la vida ya que está implicado en numerosas funciones entre las que se encuentran: formar parte de las membranas citoplasmáticas de las células, ser precursor de la vitamina D, precursor de las hormonas sexuales y corticoesteroidales  y precursor de las sales biliares entre otras.

¿Cómo podemos mantener el colesterol, en los niveles saludables?

Una de las primeras opciones sobre la que actuar es la alimentación, aquí comentar que no es tan importante el disminuir la ingesta de grasa como lo es el tipo de grasa, es decir que primeramente hay que ver qué tipo de alimentación se está siguiendo y si el porcentaje de grasa que se ingiere es mayor del 30% de la ingesta diaria de Kilocalorías, habrá además de cambiar el tipo de grasa que se consume disminuir su ingesta, pero si no es así, lo que realmente va a hacer que ese colesterol disminuya es cambiar el tipo de grasa que estamos ingiriendo.

¿Qué tipo de grasas son recomendables y cuales no lo son?

Las grasas saturadas tanto las de origen animal como vegetal están desaconsejadas y no deben sobrepasar el 10% de la ingesta Kilocalorica diaria. Los alimentos que habría que  limitar serían: cordero, cerdo, aves de corral con piel, carnes rojas, carnes procesadas, manteca, productos lácteos elaborados con leche entera, aceites vegetales saturados, como aceite de coco o aceite de palma.
La grasas trans, es decir las grasa parcial o totalmente hidrogenadas hay que tratar de evitarlas, son las más perjudiciales, se encuentran mayoritariamente en alimentos procesados, bollería industrial, carnes procesadas, comidas preparadas. Leer atentamente el etiquetado de los alimentos.


Las grasas no saturadas como las poliinsaturadas y monoinsaturadas que se encuentran en pescados y vegetales, son muy recomendables por su contenido en ácidos grasos omega tres en el caso de los pescados azules como el salmón, atún, sardinas etc. También es encuentran en nueces, semillas, algunos aceites vegetales, así como el ácido graso oleico que se encuentra casi en exclusividad en el aceite de oliva que es por ello una grasa monoinsaturada. Las grasa poliinsaturadas van a actuar sobre las fracciones de colesterol HDL y LDL disminuyendo ambas, pero en el caso de las monoinsaturadas como el aceite de oliva, lo que hace es disminuir el LDL y aumentar el HDL.
En definitiva el mejor control del colesterol desde la alimentación, se obtiene a partir de equilibrar la ingesta de los distintos tipos de grasas y eliminar las grasas trans no naturales, obtenidas por el proceso de hidrogenación.

En la parte II, continuaré con este tema, profundizando en los alimentos más adecuados para reducir la hipercolesterolemia, así como de suplementos que pueden ayudar y cambios en los hábitos de vida.


 Dra. Mª Teresa lluch Armell

"La naturaleza da vida y paz al corazón"


jueves, 2 de noviembre de 2017

¿Cómo influye la microbiota intestinal en la obesidad?

Será que no estamos solos con nuestro organismo, tenemos ciertos visitantes microscópicos, principalmente bacterias a nivel intestinal, que constituye lo que se denomina, ”Microbiota intestinal”.  La composición de esta microbiota se ha relacionado  en diferentes estudios   con la obesidad. Se  considera que está compuesta principalmente, por  tres grandes familias de bacterias: las Firmicutes, Bacteroidetes y Actinobacterias. Entre más de los doscientos géneros hallados, las Firmicutes son la familia que se encuentra en mayor proporción, considerándose que  los géneros  más importantes, perteneciente a la misma son: los Micoplasma, Bacillus y Clostridium (DiBaise, et. al; 2008).

En distintas investigaciones llevados a cabo por  autores como Ley, R. E.,  Turnbaugh, P. J., Klein, S., Gordon, J. I y Bäckhed, F. Se vio que los ratones obesos presentaban mayor contenido de bacterias Firmicutes que de Bacteroidetes, lo cual se extrapolaba también en humanos. Es decir que las personas obesas, en su microbiota presentan un índice más bajo en la relación Bacteroidetes/Firmicutes que las no obesas.
También se vio que si se modificaba esta composición mediante el trasplante de heces de ratones normopeso a ratones obesos, estos bajaban de peso al restablecer el equilibrio en la composición de la microbiota. Es decir al aumentar el  número de bacteroidetes frente a los firmicutes, se disminuye de peso.
¿Cómo actúa esta microbiota para que afecte sobre el aumento o disminución de peso?

Algunos de los productos del metabolismo microbiano pueden actuar como moléculas que influyen en el metabolismo del huésped, de forma que estos productos  afectan directamente a la función intestinal, pero también pueden tener acción a nivel del  hígado y el cerebro, así como sobre el tejido adiposo y muscular,  todo ello influye en el nivel de obesidad y las comorbilidades asociadas, esto se debe a que  la actividad enzimática microbiana puede influir directamente sobre la fermentación de polisacáridos y el metabolismo de los ácidos biliares, o conjuntamente con el huésped actuar sobre el metabolismo de la colina(Tremaroli y  Bäckhed; 2012).  De aquí se desprende que de alguna forma la microbiota influye sobre las sensaciones de hambre y saciedad y más recientemente, se ha propuesto un modelo de control del apetito que se basa principalmente en la señalización intestinal y las propias necesidades del animal para mantener la homeostasis energética. Se ha demostrado que varios componentes bacterianos y metabolitos estimulan las vías de saciedad intestinal, su producción depende de  los ciclos de crecimiento bacteriano (Ridaura, et al; 2013). Esta modulación ligada al crecimiento bacteriano a corto plazo de la saciedad intestinal puede combinarse con la regulación a largo plazo del apetito, controlada por los circuitos neuropeptidérgicos del hipotálamo. De hecho, se detectan varios productos bacterianos en la circulación sistémica, que pueden actuar directamente sobre las neuronas hipotalámicas (Fetissov; 2017).
En definitiva, y de acuerdo con los estudios más recientes, se podría plantear intentar cambiar la microbiota intestinal de las personas con obesidad mediante una dieta equilibrada y saludable e incluir alimentos probióticos y prebióticos. De esta forma nuestros pequeños amigos microscópicos nos ayudarían a controlar el peso ya que actuarían sobre nuestra saciedad.

Os dejo las referencias bibliográficas por si son de vuestro interés:

Referencias
Bäckhed, F., Ding, H., Wang, T., Hooper, L. V., Koh, G. Y., Nagy, A., ...y Gordon, J. I. (2004). The gut microbiota as an environmental factor that regulates fat storage. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 101(44), 15718-15723.
DiBaise, J. K., Zhang, H., Crowell, M. D., Krajmalnik-Brown, R., Decker, G. A., y  Rittmann, B. E. (2008, April). Gut microbiota and its possible relationship with obesity. In Mayo Clinic Proceedings (Vol. 83, No. 4, pp. 460-469). Elsevier.
Fetissov, S. O. (2017). Role of the gut microbiota in host appetite control: bacterial growth to animal feeding behaviour. Nature Reviews Endocrinology, 13(1), 11-25.
Ley,  R. E.,   Bäckhed, F., Turnbaugh, P., Lozupone, C. A., Knight, R. D., y Gordon, J. I. (2005). Obesity alters gut microbial ecology. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 102(31), 11070-11075.
Ley, R. E.,  Turnbaugh, P. J., Klein, S., y Gordon, J. I. (2006). Microbial ecology: human gut microbes associated with obesity. Nature, 444(7122), 1022.
Ridaura, V. K., Faith, J. J., Rey, F. E., Cheng, J., Duncan, A. E., Kau, A. L., ... y Muehlbauer, M. J. (2013). Gut microbiota from twins discordant for obesity modulate metabolism in mice. Science, 341(6150), 1241214.
Sanz, Y., Santacruz, A., y Dalmau, J. (2009). Influencia de la microbiota intestinal en la obesidad y las alteraciones del metabolismo. Acta Pediatr Esp, 67(9), 437-442.
Tremaroli, V., y Bäckhed, F. (2012). Functional interactions between the gut microbiota and host metabolism. Nature, 489(7415), 242-249.