EL PORQUÉ DE ESTE BLOG: Divulgación científica en temas de nutrición y psicología con un tanto de literatura, arte y poesía. Para amantes de la vida.
jueves, 22 de febrero de 2018
NutripsicoLluch: Lo insano de lo muy sano
NutripsicoLluch: Lo insano de lo muy sano: Lo insano de lo muy sano No hay nada más insano que estar obsesionado por lo sano. Cada vez ...
Lo insano de lo muy sano
Lo insano de lo muy sano
No hay nada más insano
que estar obsesionado por lo sano. Cada vez es más la avalancha, principalmente
con el boom de las redes sociales y que todo el mundo sabe mucho de todo, en
especial en lo que se refiere a alimentación y vida saludable. No hay día que
no se lea una noticia nueva, sobre
alimentación y salud, en la que no nos digan que alimentos son buenos para
no desarrollar cánceres, obesidad ni
enfermedades cardiovasculares, y qué consumir para ser prácticamente eternos.
Pero el problema principal radica en
que donde unos dicen una cosa otros la desdicen. Lo que antes era bueno ahora
es malísimo, en el nombre de una ciencia sesgada inculcan sus ideas, buscando
más que nada el sensacionalismo. Y la cuestión, es que nadie está en posesión
de la verdad absoluta. Nos quieren vender ahora, la gran idea, como novedad, de
que las comidas preparadas y a la amalgama de productos procesados que hay en el mercado son insanas.
Sí señores, esto está claro, pero no se sabe de ahora, no, hace ya más de 20
años cuando el boom de la Fast Food, cuando se inició la americanización de la
comida europea, y con ello fue cuando
empezó a aumentar la obesidad, al menos aquí en España, al dejar el buen hábito
de la comida mediterránea por la comida rápida.
Cada vez hay más
productos cubriendo el hueco de mercado, que
generan los abanderados de lo muy sano,
(que ya da que pensar) y que no sean
ellos justamente, los que dicen ir en contra de la industria alimentaria, los
que al final de la copla estén pagados por ella; para generar productos nuevos(los
lights, sin grasas, sin azúcar, los bios…) y traer alimentos de la otra parte
del mundo; porque según ellos son buenísimos, a costa de los productos de
cercanía.
En nombre de lo biológico también llamado
orgánico, y la sostenibilidad, se están desarrollando cada vez más productos
con los cuales se consigue justamente todo lo contrario a un planeta más
sostenible, lo que se está consiguiendo es degradarlo más. Y por otra parte son productos prohibitivos
económicamente.
En este sistema capitalista, se vende
la salud, como algo que solo los mejores, los más sanos, la élite son los
únicos dignos de tenerla, mientras que el que enferma es una escoria humana de
la que hay que deshacerse Así que se pasa de unos extremos a otros sin tener en
cuenta los intermedios, algo muy generalizado en la sociedad actual.
La moralización de la salud de los sano y no
sano ha alcanzado cuotas asfixiantes. De forma que el exceso de lo sano está
dando lugar a comportamientos insanos: aumentando los trastornos obsesivos, trastornos de ansiedad generalizada y depresión, así como la amalgama de
trastornos alimentarios. Estar continuamente pendiente de lo que es conveniente
o no para nuestra salud, como el único
centro de nuestras vidas conduce, al narcisismo. En este sentido ha ido en
aumento, el machacarse en el gimnasio, el culto al cuerpo, la productividad, el
desprecio hacia los que no son tan supuestamente sanos como nosotros.
En definitiva, con la
promoción de la salud que se hace desde redes sociales y programas televisivos
de divulgación de la salud, los extremos están servidos, entre los negligentes
con su salud y los excesivamente sanos. Mensaje que confunde seriamente a la mayoría
de la población, que ya no sabe a qué
pautas alimentarias y de salud hacer caso, por el sensacionalismo que se está
generando.
"La placidez del mar nos invita a soñar"
Dra. Mª Teresa Lluch Armell
martes, 23 de enero de 2018
¿Qué comer para disminuir el colesterol sin medicación?
¿Cómo mantener el colesterol a raya? Parte II
Este artículo es la continuación del anterior que publique sobre el colesterol denominado: “Como podemos mantener el colesterol raya”http://nutripsicolluch.blogspot.com.es/2017/11/como-podemos-mantener-el-colesterol.html.
Mantener el colesterol
dentro de los niveles adecuados y una buena salud en general, requiere una
correcta nutrición basada en una alimentación equilibrada, para ello, del total
de las kilocalorías consumidas diariamente: el 55% deben de provenir de los hidratos de carbono de los cuales solo
un 10% o un 5% lo serán azúcares simples (azúcares añadidos, extrínsecos de
absorción lenta). Un 30% provendrán de las grasas, de las cuales solo un10%
serán saturadas y un 14% provendrán de
las proteínas. Esto en lo que se refiere a los macronutrientes, también es
necesario un aporte de fibra de entre 15
y 20 gramos diarios. La sal es aconsejable que no pase de 5g diarios. El colesterol no sobrepasará los 300mg diarios.
Así lo recomienda la OMS en su publicación “Una Alimentación sana” http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs394/es/.
Con ello quiero llamar
la atención sobre el hecho de que se están haciendo afirmaciones en algunos
post sobre nutrición, que lo importante para disminuir la hipercolesterolemia
es controlar el consumo de azúcares, más que la ingesta de grasas; algo en lo
que no estoy nada de acuerdo. Si es verdad que hay que controlar el consumo de
azúcares libres ya no sólo en el caso de hipercolesterolemia sino para una
alimentación saludable. Pero además hay que hacer atención a la cantidad y tipo
de grasas que se consume como ya explique en mi anterior artículo “Como
mantener el colesterol a raya” parte I.
También dicen que no es
importante la cantidad de colesterol que contengan los alimentos que consumimos
y esto tampoco es así, porque sí que es verdad que el colesterol también lo
fabricamos nosotros que es el que denominamos colesterol endógeno, pero en el
caso de personas con hipercolesterolemia, si además de que no lo metabolizan
correctamente añadimos más colesterol de forma exógena, es decir el que se
encuentra en los alimentos, empeoraremos la situación.
¿Qué se entiende por homeostasis
del colesterol?
Al conjunto
de procesos de autorregulación para mantener estables los niveles de colesterol
se le denomina “La homeostasis del
colesterol”. Esta se logra al equilibrar la síntesis endógena, la absorción
intestinal, la secreción de ácidos biliares y colesterol. Es decir, para que se
entienda, que el balance total de colesterol depende de la entrada de
colesterol tanto el exógeno procedente de la dieta como del endógeno
sintetizado por el propio organismo, y ,el que se elimina con la excreción
fecal. Luego la regulación intestinal es de interés como diana terapéutica para
reducir los niveles del colesterol.
Atendiendo
a este punto de la homeostasis, hay alimentos que ayudan a mantenerla y con
ello van a ser buenos aliados para mantener los niveles de colesterol en
niveles saludables.
¿Qué
alimentos son aconsejables para mantener los niveles de colesterol adecuado?
Alimentos
ricos en omega tres, inhibidores naturales de la HMG-CoA: esta es una enzima de la
que depende la producción del colesterol y es inhibida por los ácidos grasos
poliinsaturados de cadena larga conocidos como omega 3. Por tanto son aconsejables los alimentos ricos
en omega tres como son: Pescados azules
(sardina, salmón, atún, etc.), algunos mariscos (las gambas, ostras, mejillones),
semillas de lino y chia, rábano, alfalfa germinada, algunas legumbres
geminadas y en general los aceites de semillas, los frutos secos principalmente
las nueces y almendras, entre otros.
Los alimentos que contienen licopeno, también actúan inhibiendo este
enzima, entre los que se encuentra por excelencia el tomate, siempre que se consuma seco o cocinado.
Alimentos ricos en estanoles
y esteroles: estás sustancias hacen que se produzca una menor absorción
de colesterol a nivel intestinal.
Alimentos
que son ricos en estanoles y esteroles son: Vegetales de hojas verdes como la espinaca, acelga, alcachofas, brócoli
y frutas como el aguacate.
Alimentos ricos en fibra: como los cereales integrales, legumbres (garbanzos,
lentejas, guisantes, garrofón, etc.), frutas (sobre todo la manzana por su alto
contenido en pectinas) verduras y hortalizas en general.
Alimentos ricos en
antioxidantes del tipo de las antocianinas:
Algunos alimentos que contienen estos
compuestos son las frambuesas, las moras, los arándanos, las cerezas y en
general los frutos rojos, también la uva negra.
Alimentos ricos en ácidos grasos monoinsaturados:
Por excelencia está el aceite de oliva y también los presenta el aguacate.
Además de cuidar la alimentación hay que
hacer ejercicio sobre todo caminar y tratar de no estar demasiado expuestos a estrés.
En
la parte III, continuaré con este tema, hablando del uso de las estatinas(fármacos
utilizados para disminuir la hipercolesterolemia) y los suplementos nutricionales.
Dra. Mª Teresa lluch Armell
sábado, 23 de diciembre de 2017
¿Cómo sobrevivir a las comilonas Navideñas?
Bueno ya estamos como
todos los años por estas fechas con
comidas por doquier y celebraciones interminables, compromisos sociales
de trabajo, familiares, amigos y todos en torno a una mesa llena de comida,
como si en todo el año no
comiéramos, pero con un poco de estrategia podemos salir airosos de estas
fiestas disfrutando y sin almacenar demasiados kilos.
Para ello hay que ser
un tanto prudentes y no hacer el equívoco de pensar:
“Como todo lo
que me apetece y después de las Fiestas de Navidad ya hago los buenos
propósitos de ponerme a régimen”.
¿Qué
podemos hacer?
Si somos nosotros los
anfitriones de la comida o cena podemos optar por incluir en el menú como entrantes;
verduras, hortalizas y frutas que con recetas originales son saciantes,
equilibrados y con pocas kilocalorías. Los segundos platos son una buena
opción: los asados con pocos condimentos y aceites, también los alimentos guisados al
horno, el típico pavo o el pollo, el cordero sin exceso de ingredientes,
cocinados lo más sencillamente posible, se les puede añadir para su cocción
caldos de verduras que dan muy buen sabor, también especias y por supuesto el
ajo y la cebolla que aportan buenas propiedades nutricionales al plato, así
como sabor. Los pescados son una muy buena elección, sobre todo para la cena ya
que son de más fácil digestión que las carnes. Así atún, lubina, merluza o salmón, entre otros, tanto
en guiso como asados o al horno, son platos saludables. Los postres lo mejor es
recurrir a la piña o frutas tropicales por aquello de que queda más original,
pero cualquier fruta es buena, mejor que postres elaborados, luego ya vendrán la
variedad de dulces que nos invaden estos días.
En el caso que vayamos
a mesa servida, lo primero es no llegar con exceso de apetito, es decir porqué
vayamos a hacer una cena copiosa o una comida no se trata de estar todo el día sin
comer. Sino acabaremos comiendo bastante más por el apetito acumulado. Por
tanto si es el caso de Nochebuena, por ejemplo, durante el día mejor tomar solo
ensaladas sencillas, caldos claritos de verduras, verduras asadas o estofadas y
frutas.
Hay que procurar no
picar en exceso, y tomar más cantidad del plato principal, los dulces tomarlos
con mesura y en el caso de las bebidas alcohólicas, si no se evitan, decantarse
más por las fermentadas como vinos, cavas, champagne, estos últimos mejor optar
por los bruts nature ya que no tienen nada de contenido en azúcares libres. Tratar
de evitar las bebidas alcohólicas
destiladas tipo licores, ginebra, ron, etc. Porque además de tener una alta
graduación alcohólica con lo cual tenemos más aporte kilocalórico, tienen un
alto contenido en azúcares libres. Es importante, comer despacio, masticar y
disfrutar de la comida sin engullir, ésto ayuda a comer menos cantidad, beber agua y tratar de andar o hacer algo de ejercicio, es un buen
aliado para mantener a raya esos kilos.
Entre las fiestas de
Navidad, la de Año Nuevo y Reyes es
conveniente al menos hacer un día o dos a base de frutas, verduras, caldos
ligeros e infusiones. Los otros días comer de forma equilibrada basada en la
dieta mediterránea sin exceso de azúcares añadidos, ni grasas.
Con estos pequeños
consejos espero disfrutéis de estas fiestas en buena compañía y en un ambiente
distendido y amigable que es muy importante para mantener una buena salud
física y psíquica
"¿Por qué no seguir pensando que con amor se puede cambiar el mundo"
FELICES FIESTAS
Dra. Mª Teresa Lluch
Armell
martes, 28 de noviembre de 2017
Menos azúcares pero también menos edulcorantes
Los azúcares
añadidos se definen como los azúcares y jarabes que se agregan a los alimentos
durante su preparación o elaboración, por ello se presentan principalmente en
los alimentos procesados como bollería, salsas, mermeladas, conservas etc. así
como en los refrescos y bebidas azucaradas entre otros. La OMS ha diferenciado
entre azúcares extrínsecos en los que incluye los azúcares añadidos que he
comentado así como los azúcares presentes de forma natural en la miel, los
jarabes, los jugos de fruta y los concentrados de jugo de fruta y los
intrínsecos que son los que se encuentran en las frutas y las verduras enteras
frescas.
¿Hay
exceso de azúcares añadidos?
En los últimos años ha habido una batalla campal en
contra del consumo de azúcares, no es que sea nada nuevo aunque se quiera convencer
de que sí, sencillamente es que se ha polemizado. Son las bebidas refrescantes y
azucaradas por excelencia las más problemáticas y aunque desde hace ya tiempo
se dijo que no eran adecuadas y que no se debían utilizar en sustitución del agua,
se siguen consumiendo en exceso y cada
vez son más las que hay en el mercado y más variopintas. Las de más de moda las
llamadas energetizantes que además de una bomba azucarada incluyen una alta
concentración de cafeína además de taurina, guaraná etc. El problema más grave
es que el tramo de población que más las consumen, son principalmente niños y
adolescentes.
El azúcar se ha ido incorporando cada vez a más
productos procesados y se han ido aumentando su concentración. Esto ha derivado
según últimos estudios a un aumento de obesidad, diabetes tipo II y
complicaciones que ello conlleva. Además el azúcar es bastante adictivo.
Con todas estas campañas contra el azúcar que no es
que no esté de acuerdo, pero no lo estoy de la forma que se está haciendo porque
lo único que se va a conseguir con ello, ya no es solo reducir la cantidad de
azúcares añadidos sino además que se
aumente vertiginosamente el uso de edulcorantes artificiales.
¿Cuál
es el principal problema?
El principal problema es que el umbral del sabor
dulce en la población ha aumentado por
el exceso del mismo en los alimentos, es decir que para que encontremos los
alimentos dulces cada vez necesitamos cantidades más altas de azúcares
añadidos, debido a que se están utilizando en muchos alimentos de uso diario
incluso en la formulación de alimentos salados. Por ello aunque se diga que se
va a reducir la concentración de azúcares paulatinamente como se ha propuesto
con el acuerdo que se ha establecido desde Sanidad y el Aecosan con las industrias
alimentarias no se dice nada de que esta reducción no se haga añadiendo
edulcorantes. Los edulcorantes artificiales aunque son acalóricos siguen manteniendo
el umbral del sabor dulce alto y además disminuyen la saciedad al igual que los
azúcares añadidos. Además de estar relacionados algunos de ellos con el
desarrollo de ciertos tipos de cánceres.
¿Son
mejores los edulcorantes que los azúcares?
La verdad es que si la solución va ser sustituir el
azúcar por edulcorantes, no sé si va a ser peor el remedio que la enfermedad. Porque
todo en su medida está bien, al menos la cantidad de azúcares extrínsecos ya se
considera que una medida máxima es el 10% de la ingesta kilocalórica total, se está
estudiando desde la OMS el disminuirlo al 5%. Pero me pregunto ¿se sabe La
cantidad máxima segura y adecuada para la salud de los distintos tipos de
edulcorantes?, creo que de momento no a lo que se refiere en general del total
de la amalgama de edulcorantes artificiales que hay en el mercado. Por lo tanto
se corre el riesgo de que se empiecen a introducir un porcentaje alto de
edulcorantes a medida que se disminuye la concentración de azúcares.
Esto me recuerda el caso de la mantequilla cuando se
empezó a demonizar y se fue sustituyendo por las bien llegadas grasas vegetales
(parma y coco) y grasas trans.
¿Cuál
es la solución?
La mejor solución es ir reduciendo la cantidad de
azúcar añadido pero no a costa de sustituirlo por edulcorantes porque luego
tendremos el problema del exceso de edulcorantes. Si se disminuyen paulatinamente, el umbral de
sabor dulce se irá bajando de forma que con menos azúcares añadidos los
alimentos nos parecerán igual de dulces.
"La fuerza del agua puede limar las piedras"
Dra. Teresa LLuch Armell
lunes, 13 de noviembre de 2017
¿Cómo podemos mantener el colesterol a raya? Parte I
Primero que nada me
gustaría explicar de forma breve que es
el colesterol y para que lo utiliza el organismo, para que se entienda que el colesterol en sí, no es
malo que es lo que parece que se trasmite a la población, lo es su exceso sobre todo cuando no están equilibradas las dos fracciones que se conocen
coloquialmente como “colesterol bueno” HDL
(lipoproteínas de alta densidad) y “colesterol malo” LDL (lipoproteínas de baja
densidad). Un símil que me gusta
utilizar para que se entienda que el HDL
lo podemos a semejar a un carrito que se
lleva el colesterol de las paredes de los vasos sanguíneos y el LDL, él que lo deposita aumentando por
tanto la capa de ateroma (grasa acumulada en las paredes de las arterias) y con ello el incremento del riesgo cardiovascular
(arterioesclerosis, infartos, accidentes cerebrovasculares etc.).
El colesterol es un
tipo de lípido de la familia de los esteroles, que se encuentra en los tejidos
corporales y en el plasma sanguíneo, puede ser endógeno , es decir el que
fabrica el propio organismo a nivel hepático y exógeno que es el que ingerimos
con los alimentos. El colesterol es imprescindible para la vida ya que está
implicado en numerosas funciones entre las que se encuentran: formar parte de
las membranas citoplasmáticas de las células, ser precursor de la vitamina D,
precursor de las hormonas sexuales y corticoesteroidales y precursor de las sales biliares entre
otras.
¿Cómo podemos mantener
el colesterol, en los niveles saludables?
Una de las primeras
opciones sobre la que actuar es la alimentación, aquí comentar que no es tan
importante el disminuir la ingesta de grasa como lo es el tipo de grasa, es
decir que primeramente hay que ver qué tipo de alimentación se está siguiendo y
si el porcentaje de grasa que se ingiere es mayor del 30% de la ingesta diaria
de Kilocalorías, habrá además de cambiar el tipo de grasa que se consume
disminuir su ingesta, pero si no es así, lo que realmente va a hacer que ese
colesterol disminuya es cambiar el tipo de grasa que estamos ingiriendo.
¿Qué tipo de grasas son
recomendables y cuales no lo son?
Las grasas saturadas
tanto las de origen animal como vegetal están desaconsejadas y no deben
sobrepasar el 10% de la ingesta Kilocalorica diaria. Los alimentos que habría
que limitar serían: cordero, cerdo, aves de corral
con piel, carnes rojas, carnes procesadas, manteca, productos lácteos
elaborados con leche entera, aceites vegetales saturados, como aceite de coco o
aceite de palma.
La grasas trans, es
decir las grasa parcial o totalmente hidrogenadas hay que tratar de evitarlas,
son las más perjudiciales, se encuentran mayoritariamente en alimentos
procesados, bollería industrial, carnes procesadas, comidas preparadas. Leer
atentamente el etiquetado de los alimentos.
Las grasas no saturadas como las poliinsaturadas y monoinsaturadas que se encuentran en pescados y vegetales, son muy recomendables por su contenido en ácidos grasos omega tres en el caso de los pescados azules como el salmón, atún, sardinas etc. También es encuentran en nueces, semillas, algunos aceites vegetales, así como el ácido graso oleico que se encuentra casi en exclusividad en el aceite de oliva que es por ello una grasa monoinsaturada. Las grasa poliinsaturadas van a actuar sobre las fracciones de colesterol HDL y LDL disminuyendo ambas, pero en el caso de las monoinsaturadas como el aceite de oliva, lo que hace es disminuir el LDL y aumentar el HDL.
En definitiva el mejor
control del colesterol desde la alimentación, se obtiene a partir de equilibrar
la ingesta de los distintos tipos de grasas y eliminar las grasas trans no
naturales, obtenidas por el proceso de hidrogenación.
En la parte II,
continuaré con este tema, profundizando en los alimentos más adecuados para reducir
la hipercolesterolemia, así como de suplementos que pueden ayudar y cambios en
los hábitos de vida.
Dra. Mª Teresa lluch Armell
"La naturaleza da vida y paz al corazón"
jueves, 2 de noviembre de 2017
¿Cómo influye la microbiota intestinal en la obesidad?
Será
que no estamos solos con nuestro organismo, tenemos ciertos visitantes microscópicos,
principalmente bacterias a nivel intestinal, que constituye lo que se denomina,
”Microbiota intestinal”. La composición
de esta microbiota se ha relacionado en
diferentes estudios con la obesidad. Se considera que está
compuesta principalmente, por tres
grandes familias de bacterias: las Firmicutes,
Bacteroidetes y Actinobacterias. Entre más de los doscientos géneros hallados, las Firmicutes son la familia que se
encuentra en mayor proporción, considerándose que los géneros
más importantes, perteneciente a la misma son: los Micoplasma, Bacillus y Clostridium (DiBaise, et. al; 2008).
En distintas investigaciones llevados a cabo
por autores como Ley, R. E., Turnbaugh, P. J., Klein, S., Gordon, J. I y Bäckhed,
F. Se vio que los ratones obesos presentaban mayor contenido de bacterias Firmicutes que de Bacteroidetes, lo cual se extrapolaba también en humanos. Es decir
que las personas obesas, en su microbiota presentan un índice más bajo en la relación Bacteroidetes/Firmicutes que
las no obesas.
También se vio que si se modificaba esta
composición mediante el trasplante de heces de ratones normopeso a ratones
obesos, estos bajaban de peso al restablecer el equilibrio en la composición de
la microbiota. Es decir al aumentar el
número de bacteroidetes frente a los firmicutes, se disminuye de peso.
¿Cómo actúa esta microbiota para que afecte
sobre el aumento o disminución de peso?
Algunos de los productos del metabolismo microbiano pueden actuar como moléculas que influyen en el metabolismo del huésped, de forma que estos productos afectan directamente a la función intestinal, pero también pueden tener acción a nivel del hígado y el cerebro, así como sobre el tejido adiposo y muscular, todo ello influye en el nivel de obesidad y las comorbilidades asociadas, esto se debe a que la actividad enzimática microbiana puede influir directamente sobre la fermentación de polisacáridos y el metabolismo de los ácidos biliares, o conjuntamente con el huésped actuar sobre el metabolismo de la colina(Tremaroli y Bäckhed; 2012). De aquí se desprende que de alguna forma la microbiota influye sobre las sensaciones de hambre y saciedad y más recientemente, se ha propuesto un modelo de control del apetito que se basa principalmente en la señalización intestinal y las propias necesidades del animal para mantener la homeostasis energética. Se ha demostrado que varios componentes bacterianos y metabolitos estimulan las vías de saciedad intestinal, su producción depende de los ciclos de crecimiento bacteriano (Ridaura, et al; 2013). Esta modulación ligada al crecimiento bacteriano a corto plazo de la saciedad intestinal puede combinarse con la regulación a largo plazo del apetito, controlada por los circuitos neuropeptidérgicos del hipotálamo. De hecho, se detectan varios productos bacterianos en la circulación sistémica, que pueden actuar directamente sobre las neuronas hipotalámicas (Fetissov; 2017).
En definitiva, y de acuerdo con los estudios más recientes, se
podría plantear intentar cambiar la microbiota intestinal de las personas con
obesidad mediante una dieta equilibrada y saludable e incluir alimentos
probióticos y prebióticos. De esta forma nuestros pequeños amigos microscópicos
nos ayudarían a controlar el peso ya que actuarían sobre nuestra saciedad.
Os dejo las referencias bibliográficas por si son de vuestro interés:
Referencias
Bäckhed, F., Ding, H.,
Wang, T., Hooper, L. V., Koh, G. Y., Nagy, A., ...y Gordon, J. I. (2004). The
gut microbiota as an environmental factor that regulates fat storage. Proceedings of the National Academy
of Sciences of the United States of America, 101(44), 15718-15723.
DiBaise, J. K., Zhang,
H., Crowell, M. D., Krajmalnik-Brown, R., Decker, G. A., y Rittmann, B. E. (2008, April). Gut microbiota
and its possible relationship with obesity. In Mayo Clinic Proceedings (Vol. 83, No. 4, pp. 460-469). Elsevier.
Fetissov, S. O. (2017).
Role of the gut microbiota in host appetite control: bacterial growth to animal
feeding behaviour. Nature Reviews Endocrinology, 13(1),
11-25.
Ley, R. E., Bäckhed, F., Turnbaugh, P., Lozupone, C. A.,
Knight, R. D., y Gordon, J. I. (2005). Obesity alters gut microbial ecology. Proceedings of the National Academy
of Sciences of the United States of America, 102(31), 11070-11075.
Ley, R. E., Turnbaugh, P. J., Klein, S., y Gordon, J. I.
(2006). Microbial ecology: human gut microbes associated with obesity. Nature, 444(7122), 1022.
Ridaura, V. K., Faith,
J. J., Rey, F. E., Cheng, J., Duncan, A. E., Kau, A. L., ... y Muehlbauer, M.
J. (2013). Gut microbiota from twins discordant for obesity modulate metabolism
in mice. Science, 341(6150),
1241214.
Sanz, Y., Santacruz, A., y Dalmau, J. (2009).
Influencia de la microbiota intestinal en la obesidad y las alteraciones del
metabolismo. Acta Pediatr Esp, 67(9), 437-442.
Tremaroli, V., y
Bäckhed, F. (2012). Functional interactions between the gut microbiota and host
metabolism. Nature, 489(7415), 242-249.
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