martes, 4 de abril de 2023

¿Por qué zumo natural no y leches vegetales sí?

 

¿Por qué zumo natural no y leches vegetales sí?

 El mundo de la alimentación y nutrición siempre ha sido un punto de controversia, de unos aclamando las buenas propiedades de algunos alimentos y otros diciendo lo contrario, y ya no es solo un tema de decir, es que la propia ciencia se contradice, según sobre los estudios en los que basemos nuestros afirmaciones o argumentos. Entre coachs, influencers-nutricionistas, populistas sanadores y cantamañanas varios: la diversión está servida. Resultado de ello es que, la mayoría de población ya no sabe ni a quien hacer caso, lo cual es la perfecta excusa para comer lo que le viene a uno en gana, y la verdad no me extraña, porque con tanta información desinformante, acaba uno medio loco.

Y en ese punto se encuentran los zumos naturales, como puede ser un zumo de naranja recién hecho y al que le añadimos su pulpa. Según dicen los que se consideran expertos en el tema: solo es agua con azúcar y poco más, pero por el contrario las llamadas leches vegetales son perfectas y otro apunte más: la horchata sin azúcar añadido, también la consideran malísima, lo curioso es que esta última supuestamente entraría dentro de una leche o bebida vegetal. Incluso consideran que son igual de malos para la salud estas bebidas (que habría que analizar si lo son o no y sino son más bien alimentos) como lo puedan ser las bebidas refrescantes azucaradas y/o edulcoradas.

¿Por qué se consideran zumos y horchata malísimos? Por su contenido en azúcares libres, entendiendo por azúcares libres aquellos que, aunque son propios del alimento, han sido sometido a algún proceso tecnológico de triturado o extracción del jugo, con lo cual el azúcar se ha liberado de su matriz original y queda libre. Bueno para entenderlo más fácilmente; algo que ocurre cuando masticamos una fruta o cualquier alimento, en esa predigestión bucal empiezan a liberarse nutrientes. 

¿Qué ocurre con los azúcares libres? Que al eliminar ese primer proceso de masticación el azúcar propio del alimento está más disponible, su índice glucémico es más alto, se asimila más rápidamente y da picos de glucosa en sangre.

Entonces vayamos por partes, indudablemente la mejor forma de tomar fruta es de forma sólida. Pero un zumo por ejemplo de naranja recién exprimido con su pulpa no es solo agua con azúcar, también tiene vitamina C, la fibra de la pulpa, calcio, antioxidantes, taninos entre otros. El problema real radica en que en un zumo al menos te comes entre dos y tres naranjas y sacia mucho menos y claro tomas más azúcar. Luego el problema no es el zumo en sí, más bien la cantidad de zumo que tomas.

Pero lo que no se entiende es: ¿por qué se promocionan tanto como saludables las bebidas vegetales y se demonizan los zumos y la horchata? Cuando el problema de los azúcares libres es el mismo, en fin, parece ser que los gurús de la nutrición que tanto culpabilizan a la industria alimentaria, tienen sus preferencias contra quién dirigirse, y no se atreven a cargar contra las bebidas vegetales porque son muy consumidas por la población vegana. La cuestión es que no se puede ni se debe generalizar de esta forma la bondad o perjuicio de los alimentos.

En definitiva: Los zumos naturales recién exprimidos tienen buenas propiedades, pero no son sustitutivos de la fruta entera. Es recomendable consumirla masticando, pero tampoco es un buen sustitutivo de la leche, las leches o bebidas vegetales, no son equiparables nutricionalmente. Por otra parte, la mejor bebida para acompañar las comidas es el agua, y tanto zumos como bebidas vegetales no son sustitutivos de la misma. Y no tiene nada que ver una bebida refrescante con un zumo natural por mucho que se empeñe la OMS en decir que es igual de perjudicial. Por lo tanto, las personas que no coman fruta y/o las que tienen problemas para ingerir una dieta por problemas de masticación: el zumo natural y la fruta triturada es una buena opción, dependiendo por supuesto de que no tengan otras patologías asociadas que lo impidan.


"La vida es eso que transcurre mientras nos ocupamos de cosas que no tienen importancia"

Dra. Mª Teresa Lluch Armell

domingo, 26 de febrero de 2023

Historias de Betty la romántica. Capítulo II

 

Capitulo II

Hola Amigos.

Aquí de nuevo con vosotros. Después de relataros mi primera historia y mi problema de romanticitis, algunos me han comentado que lo que realmente me pasa es que soy PAS. Y yo les digo: ¿Y qué narices es eso?, pues bien, hoy me acaban de informar de que significa “Persona altamente sensible” y de ahí el motivo de ser tan emocional y sensible con mi entorno. Y pienso: otra que se han inventado. Lo digo así tal cual, porque la verdad, parece ser que actualmente si no te ponen algún título que te catalogue y con el cual ya se supone te vas a encontrar feliz de la muerte, no estás en la onda. ¡Ah! no os lo había dicho, pero para que me conozcáis un poco: Tengo 32 años, pelo castaño y, largo muy largo, es que me encanta, y ondulado. Que por cierto los amigos de mi generación milenials, me consideran una boomer(pasadita de moda), pero a mí me la trae floja. Lectores aquí os dejo mi siguiente romance, por cierto, ¿os habéis encontrado alguna vez dentro de una estrella de caracol?

Podéis dejar vuestros comentarios en mi blog, si son buenos mejor(omg), también podemos debatir. Que duro es vivir de la escritura en este tiempo, bueno y vivir de cualquier trabajo conforme está el tema del curro. Otra cosa, para todos los que os sintáis PAS, bienvenidos al club de la romanticitis, que vuele vuestra sensibilidad en un mundo de psicópatas. Venceremos.

 

II ROMANCE

ESTRELLA DE CARACOL

Anduve en una "estrella de caracol",

largo tiempo.

Escalón tras escalón,

en cada uno de ellos esperaba encontrar,

algo nuevo que cambiar,

en aquel camino sin sensación.

Pero se repetía,

escalón tras escalón,

siempre las mismas mentiras e irrealidades.

Perdí, la noción del tiempo

en esa estrella de caracol.

Solo deseaba salir

ya que aquella estrella

nunca paraba de subir.

No sé porque motivo la estrella finalizó,

y en un nuevo mundo encontré mi yo.

 Puse fin a mi "estrella de caracol",

la cual debía de subir,

pero no sé cuánto tardé,

ni si terminó, o estoy subiendo

otra estrella de caracol.

 

T. Lluch

 

martes, 7 de febrero de 2023

Historias de Betty la romántica

 

Historias de Betty la romántica

Me llamo Betty, y parece ser que estoy muy pasada de moda. Si os preguntáis el porqué. Es sencillamente porque soy una romántica empedernida, pero de esas de la época del romanticismo, no lo que dicen ahora del amor romántico y demás, no, es en sí todo lo que me rodea lo que me exacerba este romanticismo que llevo de serie. Imagino que tantos trastornos mentales como hay en la actualidad, a mí me catalogarían como: “Transtorno multiple de la personalidad romántica”. Vamos en términos de ir por casa romanticitis. La verdad es que vivir con esto es duro y más en la sociedad actual, voy a contracorriente de todo. Mira que habré leído libros de esos que dicen de autoayuda, que no sé a quién ayudan… Pero a mi desde luego no. Se pasan todo el tiempo diciendo que te quieras, que te creas que tú puedes, que la solución está en ti, todo son yoosss, que cargantes, parece ser que ahora para ser feliz ya no hay que dar existencia a los otros.  Yo lo intento, pero no cambia nada. Además, después pienso: si yo estoy contenta de ser como soy, lo único que no estoy es en el sitio y época adecuado. Y por más que intento cambiar, pues que no me sale, y cambiar al mundo lo veo complicadísimo la verdad. Así que me he refugiado en mis autores favoritos: Becker el que más, que desgarrador me encantan sus poemas. Y Rosalía de Castro y Espronceda. Así que pensándolo mejor he decido ser una romántica y escribir mis romances.


I ROMANCE

CAMBIEMOS EL COLOR DEL MUNDO

Cambiemos el color del mundo porque si no se muere,

cambiemos su ambiente gris por colores de luz y esperanza,

cambiemos su triste agonía por una sonrisa.

El mundo se muere entre negros, grises y tristes melodías de motores,

el mundo ya no escucha se le ha llenado de hollín sus emociones,

el mundo ya no quiere que sigamos pisando su piel, sus flores.

Lo hemos devastado, explotado asolado,

en nombre del progreso, de causas injustas.

El mundo ya no suspira, tan solo solloza.

Cambiemos el color del mundo, devolvámosle su alegría, la armonía, la dulzura del abrazo, de su vida.

 

T. Lluch

lunes, 19 de diciembre de 2022

¿Qué comer para mejorar la ansiedad?

 ¿Qué comer para mejorar la ansiedad?

Psicobióticos y salud mental

Cada vez se habla más del eje intestino-cerebro, así se considera que nuestro intestino es nuestro segundo cerebro. Son conocidas aquellas frases de: “Me pone del hígado”, “mariposas en el estómago”… Expresiones que relacionan los estados de ánimo con nuestras vísceras, pues no iban nada desencaminadas, y los que permiten esa conexión  son un conjunto de microorganismos que denominamos microbiota intestinal, y según sea la composición de esos habitantes habituales de nuestro intestino, estaremos de mejor o peor ánimo. Así  las últimas investigaciones  nos hablan de los psicobióticos, es decir aquellos componentes de la microbiota que influyen sobre nuestros neurotransmisores(serotonina, dopamina, noradrenalina etc.) y dependiendo cuál de ellos se potencie o disminuya nos va a influir en el ánimo. Es decir que si tenemos un microbiota saludable nuestro estado emocional estará mejor. Esto que parece un tanto de ciencia ficción va tomando cada vez más realidad. Entonces: ¿Qué podemos hacer para conseguir tener unos buenos psicobióticos que mejoren nuestra ansiedad y salud mental? En este artículo me voy a centrar en la alimentación, pero a esto le debe acompañar una buena calidad de sueño y por supuesto ejercicio físico.

¿Qué alimentos debemos consumir para mejorar nuestro microbiota y con ello los psicobióticos?

Los alimentos que incluiríamos serían por un lado los probióticos y por otro los prebióticos.

Los alimentos probióticos son aquellos que contienen microorganismos que mejoran nuestro microbiota y corrigen la disbiosis e inflamación intestinal. En general todos los alimentos fermentados y no sometidos a ningún proceso tecnológico que destruya los microorganismos que producen la fermentación contienen probióticos. Entre ellos se encuentran: El yogurt, el kéfir, los encurtidos, chucrut, temphe, miso (fermentados de la soja), principalmente.

Por otro lado, los alimentos prebióticos son aquellos que favorecen el crecimiento de los microorganismos y estos son los ricos en fibra como son: Cereales integrales, frutas, verduras, legumbres, entre otros.

También podemos encontrar en el mercado, suplementos alimentarios de psicobióticos en formula, es decir en cápsulas y pastillas. Pero esto hay que tratarlo son sumo cuidado porque todavía no hay una validación científica suficiente al respecto, y tomar psicobióticos sin necesitarlos tampoco es conveniente. En caso de depresiones leves y/o moderadas se pueden combinar con los antidepresivos, pero esto está en manos del facultativo.

Pero lo que sí se puede hacer para mejorar nuestro estado de ánimo, es alimentarnos de forma saludable, para tener una microbiota sana, y para ello es recomendable introducir en nuestra alimentación una mayor proporción de probióticos y prebióticos junto con una alimentación saludable que incluya alimentos naturales, poco procesados y que sean buena fuente de vitaminas del grupo B y de ácidos grasos omega tres.

En definitiva: la famosa frase “mens sana, in corpore sano”, se podría actualizar a: “microbiota intestinal sana, mente sana”. Pero sin olvidar que para mantener esa microbiota con salud, además de nutrirnos bien, hay que adquirir hábitos de vida saludables como la actividad física adecuada a las condiciones particulares de cada persona, una buena higiene del sueño y por supuesto buenas relaciones sociales. Por tanto cabría preguntarse qué es antes, el huevo o la gallina, lo que si está claro es que es bidireccional: buenos hábitos de salud llevan a una microbiota saludable y viceversas.


"Leer esperanza, es leer vida"

Dra. Mª Teresa Lluch Armell


lunes, 31 de octubre de 2022

Aquí en el cementerio

 Os dejo un microrrelato poético en homenaje a todos nuestros seres queridos que nos han dejado, pero nos siguen desde lo lejos.

AQUÍ EN EL CEMENTERIO

Me gustan los cementerios porque huelen a flores de primavera, a ilusiones rotas, y verdades inconclusas. A derrotas que al final consiguieron realizar sus sueños.

En este lugar de entrañable muerte se acaban: los suspiros, las penas insensatas, las historias derramadas en vidas poco llenas. Historias que acabaron sin un fin, sin dejar escritos los sentimientos ansiados. A la par que todo fluye, lo etéreo se lleva el caos, lo amargo, la angustia, la pesadumbre.

El universo abraza repleto de esplendor: las nuevas sensaciones, los deseos embotellados en cuerpos cautivos, los amores rotos por la separación de la materia, lo liviano, las vibraciones de seda que provocan el contacto de la piel con piel del ser humano.

Aquí en el cementerio se disipan todas las tinieblas para expandirse en lo infinito, en las sensaciones eternas, en el cosmos del que las almas se llenan más allá de la vida terrena.

 

T. Lluch

martes, 11 de enero de 2022

SE PUEDE SALIR DE LA COMIDA BASURA


Así es, se puede salir de la comida basura como de las drogas, y es que la comida basura es una droga, y de las duras. El principal problema de este tipo de comida es que genera adicción, taponando por decirlo de alguna manera los receptores del sabor. Dando lugar a que cada vez necesitemos dosis más altas de azúcar, sal y saborizantes para encontrar sabrosa una comida, encubriendo de esa forma los sabores originales y naturales del alimento. Y es que hay todo un mundo de investigación detrás de estos alimentos elaborados, para que resulten más gustosos, tengan más palatabilidad y sean más aromáticos. Esto da lugar a que se pongan en marcha los centros cerebrales de recompensa, es decir, cuando comemos algo que nos gusta mucho aumentan en sangre los neurotransmisores como: dopamina, noradrenalina y serotonina, estos nos dan un bienestar momentáneo para decaer posteriormente, y así vamos entrando en un círculo vicioso.

Consiguientemente los umbrales del sabor dulce, al igual que el salado van aumentando, llegando al extremo de comer alimentos excesivamente dulces y/o salados sin que seamos conscientes de ello.

Por otro lado, cuando estamos ante alimentos de este tipo muy apetecibles pero ricos en grasa, sal y azúcares, en la mayoría de los casos muy atractivos visualmente, estos afectan tan fuertemente a los sistemas de recompensa que neutralizan a las hormonas inhibidoras del apetito y por tanto no nos sentimos saciados o lo hacen muy levemente, para posteriormente incitarnos a comer. Por ello habréis observado que después de una comida de este tipo, aún se puede hacer un hueco al pastel de chocolate, brownie o cualquier otro.

El organismo ante esta circunstancia eleva los niveles de leptina e insulina (hormonas inhibidoras del apetito) y aumentan, llegando a un punto que se vuelven cada vez menos efectivas, ya que se desarrolla una tolerancia a su acción. En este aspecto podría ser comparable a la drogadicción, así cada vez comeríamos más este tipo de comida basura para obtener el mismo placer que cuando comíamos menos. Es el caso de empezar una caja de galletas o una bolsa de snacks y no poder parar de comer hasta que no se acaba o incluso empezar otra.

Podríamos decir que la ingesta excesiva genera un bucle de retroalimentación en los centros cerebrales de recompensa, cuanto más se come este tipo de comida, más ansia hay por comer, pero cada vez es más difícil calmar esa ansiedad.

¿Qué podemos hacer al respecto?

Lo único realmente eficaz es la educación en hábitos nutricionales y de vida saludables, no vale las dietas ni pautas alimentarias tan de moda como el ayuno intermitente, o la dieta keto, y la amalgama de alimentos milagros para adelgazar. Habría que ir deshabituando paulatinamente al organismo del exceso de sal, azúcar, grasas y saborizantes, tarea ardua pero gratificante y eficaz en el tiempo, para ir poco a poco recuperando los sabores propios de los alimentos; con lo que se disfrutaría del sabor de una fruta en vez de un postre azucarado, de guisos a la plancha, horno o en papillote en vez de la fritanga y el cúmulo de salsas adicionales. Y poco a poco ir recobrando los sabores taponados por los excesos de condimentos. Pero el verdadero punto de inflexión está en educar en buenos hábitos alimentarios desde niños, evitando la amalgama de este tipo de comida que invade el mercado y con la que se atiborra a la población infantil: galletas, bollerías, helados, hamburguesas grasientas, precocinados y ultraprocesados.

En definitiva, para poder sacar de nuestras vidas la comida basura o al menos consumirla esporádicamente y no como base de nuestra alimentación, se necesita educar nuestros hábitos alimentarios y de salud, pero no es solo una lucha individual, es algo en lo que deberíamos contar con los estamentos de salud y de promoción de la salud y que se regulara este tipo de comida, con mejores y más exigencias de formulación (menos sal, azúcar, grasas y aditivos) y etiquetado.


"El hielo lo derrite el calor del amor"

Dra. Mª Teresa Lluch Armell

martes, 31 de agosto de 2021

DIETA KETO Sí, DIETA KETO NO

 

        Las dietas de moda para adelgazar siguen y siguen, aunque se sabe sobradamente lo poco saludables  que son y la ineficacia de éstas a largo plazo, siempre salta una u otra al candelero con la indudable pretensión de jugar con la ilusión de las personas que ansían perder peso de la forma más fácil y rápida posible. Y aunque se sabe sobradamente que los milagros no existen, siguen calando en la población sobre todo apoyadas por lo gurúsmediáticos(influencers) y seudoprofesionales de la salud que las apoyan y, de esta forma promocionan con ello la venta de productos de empresas que las promueven, aprovechando la demanda de mercado.

Ahora le ha tocado el pódium a la dieta Keto, que no tiene nada de novedosa y, no deja de ser más que nada una dieta cetogénica basada en la antigua del doctor Atkins, creada por este cardiólogo en el año 1960. Esta seria otra dieta más, sacada del contexto en donde realmente es adecuado utilizarla, como es en este caso, para el tratamiento de la epilepsia.

¿En qué consiste la dieta Keto? Es un tipo de dieta que disminuye el aporte de hidratos de carbono a un 10% de la ingesta kilocalóríca total, siendo lo recomendable en una dieta equilibra entre un 50 y 55%, esta bajada se hace a expensas del aumento de grasas a un 60, 70%, del 30% recomendado y de las proteínas a un 20, 30% con respecto al 10, 15% recomendado. Un tanto despropósito. El fin con el que se trabaja con estos porcentajes es porque: la principal fuente energética que utiliza el organismo proviene de los hidratos de carbono, metabolizándolos a través de los que se denomina glucolisis. Al disminuir tanto éstos y el organismo no poder obtener energía suficiente a partir de ellos, empieza a obtenerla mediante una vía alternativa y que se utiliza principalmente en situaciones de ayuno y hambruna, que consiste en metabolizar las grasas disponibles mediante la ruta metabólica de los cuerpos cetónicos.

Es decir que ante la falta del combustible principal que es la glucosa, el organismo toma una vía alternativa de supervivencia, y si bien esto es muy útil en situaciones extremas, no es adecuado en periodos largos.

¿Por qué adelgaza? Debido a que el organismo consume más energía para quemar grasas vía cuerpos cetónicos que para quemar hidratos de carbono mediante la glucolisis. Por otro lado, cuando el cuerpo entra en cetosis en realidad enferma, por ello duele la cabeza, no se tiene hambre, da estreñimiento, entre otros efectos, lo que también lleva a un adelgazamiento implícito. Un ejemplo al respecto es el caso de la diabetes no tratada, al no reconocer el organismo la presencia de glucosa en sangre degrada grasas vía cetogénica con la consiguiente formación de cuerpos cetónicos y aparición de cetosis.

Los defensores de esta dieta consideran que es beneficiosa tanto si se pierde peso como no, para la diabetes, ciertos canceres, Alzheimer, propiedades antiedad entre otras. Pero la realidad es que no hay evidencia científica que avale estos supuestos beneficios excepto para tratar la epilepsia refractaria y en algunas enfermedades neurológicas.

¿Qué alimentos se dejan de comer en esta dieta? Frutas, verduras, cereales, legumbres, hortalizas, todos aquellos alimentos buena fuente de carbohidratos. Por ello es una dieta muy restrictiva que no promueve hábitos alimentarios saludables.

Pero la realidad es que la dieta Keto para adelgazar no es una buena solución ya que al final da más problemas, que beneficios, sobre todo a largo plazo. Mientras se está en cetosis los síntomas que se presentan son: dolores de cabeza, náuseas, halitosis, cansancio, sudor y orina de olor fuerte, pérdida de calcio, de masa ósea(osteopenia) y músculo(sarcopenia) y se corre el riego de desarrollar cetoacidosis que es una acidificación del PH de la sangre, lo que puede llevar graves problemas para la salud e incluso conducir a la muerte a personas con problemas hepáticos y renales.

También provoca carencia de vitaminas y minerales, aumento de ácido úrico, posible gota, aumento de colesterol y a la larga problemas renales y hepáticos.

En definitiva: la dieta keto si bien es una dieta que puede proporcionar un adelgazamiento rápido, necesita estar muy supervisada y los posibles beneficios son muy pocos, comparados con los riesgos que se corren. Su seguimiento a largo plazo además de lo comentado anteriormente puede provocar trastornos alimentarios (trastorno por atracón) y lo que se conoce como fobia a la ingesta de hidratos de carbono y no educa en hábitos alimentarios saludables, con lo que el efecto yo-yo está servido.

 "Ver más allá de lo que se ve"

Dra. Mª Teresa Lluch Armell