sábado, 19 de abril de 2025

Historias de Betty la Romántica. Capítulo XI. La Dana y la reconstrucción.

 

Capítulo XI

 

La Dana y la reconstrucción.

¿Cómo estáis queridos amigos románticos? Os invito a reflexionar:

Desde el trágico suceso de la Dana, cierto sector solo habla de reconstrucción, palabra que resuena como un eco, palabra que quieren imponer como si fuera un dios todopoderoso que va a curar todo el mal ocurrido. Pero a mí me gustaría saber si se puede reconstruir el dolor de un corazón roto, el sufrimiento de un alma herida, la pérdida de seres que amas, la tragedia que queda grabada en la mente de las personas afectadas, la sensación de abandono y desconsuelo al no sentirte auxiliado, la impotencia de no haber podido salvar a personas que se ahogaban a tu lado, vidas rotas, sueños truncados. No sé si todo eso lo puede solucionar la tan recalcitrante reconstrucción, como un maná, como un sálvalo todo. Resulta grotesco y muy triste que se crean que solo con reconstruir, pero sin solucionar, ni asumir la negligencia, el trauma sufrido se vaya a sanar. Para una romántica es muy difícil ver como después de permitir la destrucción de tantas personas ahora se quieran excusar diciendo lo bien que lo van hacer y lo centrados que están en reconstruir, parece como si hasta les gustara jugar a destruir casitas y reconstruir, pero eso no es todo señores, no. Las personas necesitan sentirse arropadas, consoladas, saber que aparte de poder recuperar sus pérdidas materiales que no las humanas, al menos se piense en ellos, y en tratar que esto nunca más vuelva a pasar. Y sobre todo que los responsables dejen de hincharse la boca con la reconstrucción y asuman su negligencia y mal hacer.

 

Queridos amigos os dejo mi XI romance titulado:

 

Corazones rotos

En un día, en un momento,

el lodo cubrió los sueños,

las vidas amadas,

los atardeceres livianos.

En un momento una lengua de agua,

se llevó un adiós, un consuelo,

los besos al amanecer, las caricias,

los mamá te quiero.

En un día, en un momento,

sucumbió la alegría,

ante el aluvión inminente,

ante el abandono, ante la tragedia.

En un día, en un momento,

nada volvería a ser igual,

la tristeza, la penumbra, el dolor,

cubriría de fango los corazones rotos.

 

Betty Ryan

 

 

 

 

 

 

                

 



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